Apiterapia
Desde la época de la antigua medicina los productos de la apicultura (el veneno de abeja, el propóleos, la cera) se utilizaban para el tratamiento de diferentes enfermedades.
Para la estimulación de las fuerzas defensoras del organismo, la mejora local de la circulación de la sangre, del trofismo y de los procesos metabólicos, se realizan las aplicaciones de cera y de parafina y la metodología del pinchazo de abeja. Antes de realizar la apiterapia, se efectúa el test alérgico en cuanto a los productos de la apicultura. Las aplicaciones de cera y de parafina se hacen en forma de envolvimientos calientes de diferentes grupos de músculos y articulaciones según el esquema determinado.
Además del tratamiento térmico, se realiza la influencia sobre el aparato muscular y articular mediante la difusión de las sustancias biológicamente activas a través de la piel. La terapia del pinchazo de abeja se realiza en los sitios hacia la abertura articular de las articulaciones con contracturas, en las zonas de los puntos de báscula miofaciales y en las zonas periostales dolorosas. El uso del aguijón separado de la abeja permite dosificar la aplicación del veneno de abeja y disminuir la influencia negativa del factor miedo.