Evaluación de la efectividad de la rehabilitación
El objetivo principal del tratamiento de rehabilitación según el Método V. Kozyavkin es la mejora de la calidad de vida de los pacientes y su adaptación social máxima. Para el desarrollo y perfeccionamiento posteriores del sistema de rehabilitación tienen lugar las investigaciones científicas multilaterales.
En el año
2002 fue llevado a cabo el análisis profundo de la documentación médica de un grupo de 12.256 pacientes, que habían sido tratados con el Método de rehabilitación Kozyavkin durante los últimos 12 años [1]. La realización del análisis fue posible gracias al programa informático original, elaborado especialmente para el apoyo informático del sistema de neurorehabilitación intensiva.
En el grupo analizado el 89% lo constituían los pacientes con diferentes formas de la parálisis cerebral infantil; el 6%, los pacientes con patologías vertebrogénicas; el 3%, eran los pacientes con consecuencias de las afecciones orgánicas del sistema nervioso (insultos, traumas); y el 2%, los que padecían de otras enfermedades. Entre los pacientes con PCI el 73% de los enfermos tenían tetra
paresia espástica, el 16% diparesia espástica, el 7% hemiparesia, en 2% se diagnosticó la forma atónico-astática y en 2% la forma hipercinética de la enfermedad. Entre los tratados el grupo más grande lo formaban los pacientes de la edad de 7 a 14 años – el 36%. Desafortunadamente, sólo el 3% de los pacientes eran menores de 4 años.
Antes de empezar el tratamiento de rehabilitación según el Método Kozyavkin, los pacientes utilizaban muchos otros métodos de rehabilitación: el 73% - el método Bobath, el 59% - el método de Voita, el 18% - la pedagogía conductora
de Petio, el 22% - otros métodos de rehabilitación.
Uno de los criterios importantes del análisis es la duración de la continuación de la rehabilitación según el sistema de rehabilitación neurofisiológica intensiva. Entre los datos analizados sólo para el 37% el tratamiento de rehabilitación era primario, en 26% de los casos era el segundo tratamiento. En 14% - el tercero, en 9% - el cuarto, y el 14% eran tratados por quinta vez y más.
Uno de los síndromes clínicos de la parálisis cerebral infantil es la alteración del tono muscular, que con más frecuencia se revela en forma de espasticidad.
Para la evaluación del aumento del tono muscular se utilizaba la escala modificada de Ashworth. Los resultados de la medida del tono muscular del grupo de 10.793 pacientes con formas espásticas de la parálisis cerebral infantil han demostrado que en el proceso de la rehabilitación neurofisiológica intensiva la reducción del tono muscular se observa en 94% de los casos. En un 6% de los casos el tono muscular se mantenía al nivel anterior. El aumento del tono de los pacientes con espástica no se observaba.
Tradicionalmente, uno de los criterios principales del estado funcional de los pacientes con alteraciones
motoras es la evaluación del volumen de los movimientos activos y pasivos.
En el gráfico están presentados los datos de la dinámica del volumen de los movimientos activos y pasivos según los resultados del análisis de los datos de 10.793 pacientes con el volumen de los movimientos limitado, que completaron el tratamiento de rehabilitación intensiva. El aumento del volumen de los movimientos activos se destacó en 91% de los casos. El volumen de los movimientos pasivos aumentó en 84% de los casos. El volumen de los movimientos activos y pasivos se mantenía sin cambios en 8% y 15% de los casos respectivamente, y sólo en 1% de los pacientes se observó la reducción de la amplitud de los movimientos activos y
pasivos en las articulaciones en el proceso de la rehabilitación.
Para la evaluación del nivel del desarrollo motor de los pacientes con parálisis cerebral infantil se utiliza el método de videocontrol de las grandes funciones motores.
Aquí están presentes los resultados del análisis de las grandes funciones motoras en un grupo de 12.256 pacientes, que fueron tratados según el SRNI. Para mayor expresividad, los datos numéricos sobre los cambios de la motricidad de los pacientes que antes de empezar el tratamiento no tenían formada esta función, se darán en porcentaje. El control de la cabeza en el estado sentado mejoró en 75% de los pacientes con falta de control de la cabeza antes del tratamiento, el 62% de los pacientes que no podían estar sentados asimilaron este hábito, el 28% empezaron a gatear, el 41% aprendieron a permanecer de pie independientemente,
y el 19% empezaron a caminar libremente.
El restablecimiento de las funciones del brazo y de la mano ocupa uno de los principales lugares en la rehabilitación de los pacientes con PCI. Por eso en nuestro sistema rehabilitativo la mano tiene gran importancia, tanto en el proceso rehabilitativo, como en el diagnóstico.
Los movimientos de los brazos y de las manos más frecuentes en la vida cotidiana son “asir el objeto + acción + dejar el objeto”. En los niños con PCI todos los tres elementos del gesto están alterados. En el plano diagnóstico la primera función, o sea, la de asir, es la más informativa para nosotros. Para su evaluación utilizamos la metodología modificada de la observación del asimiento de los objetos según C. Sollerman.
El aspecto importante de la investigación realizada fue la aclaración de la estabilidad de los resultados después del tratamiento con el método de la rehabilitación intensiva, en el período de la continuación del tratamiento del enfermo en casa.
Según nuestros datos, el desarrollo rápido posterior de las grandes funciones motoras fue destacado en un 45% de los casos, y en un 47% los resultados obtenidos se mantenían constantes. El regreso insignificante fue observado sólo en un 8% de los pacientes, en la mayoría de los casos después de las enfermedades contagiosas, somáticas o traumas sufridos.